Someterse a una otoplastia en Sevilla es cada vez más común.
Mejora la forma y la posición de las orejas, permitiendo acabar así con
problemas estéticos que pueden acabar causándote graves complejos. Lo más
habitual es que se aplique a las llamadas “orejas de soplillo”. En estos casos
el paciente cuenta con las orejas excesivamente despegadas de su cabeza. En estos
casos las orejas cuentan con demasiada proyección y los pabellones auriculares
son más grandes de lo habitual.
Es una alteración que suele venir de una malformación
congénita desde el nacimiento. Aunque en un primer momento puede no suponer un problema
de salud para quien las padece, lo cierto es que es habitual que lleve a
problemas de tipo psicológicos, pudiendo minar el autoestima y dificultando la
relación entre personas.
Los profesionales de Clínica Ixora trabajan para poder poner
fin a este problema. Su técnica para realizar la otoplastia en Sevilla permite tener
una posición de nuestras orejas adecuada. Esta es la única solución eficaz para
este tipo de problema.
En cuanto al momento ideal para llevarlo a cabo, puede
realizarse a partir de los 6 o 7 años de edad. En este momento el pabellón
auricular se ha desarrollado y el niño puede hacer frente a su vez al periodo
de recuperación.
Sus resultados serán permanentes, por lo que no tendrás que
volver a pasar por quirófano. El especialista tendrá en un primer momento que
estudiar tu caso de forma profunda para poder determinar cómo conseguirá los
mejores resultados. Para llevar a cabo esta intervención se utilizará anestesia
local, siendo necesario tan solo una hora y media aproximadamente para llevarla
a cabo.
Se realiza una incisión en la parte trasera de la oreja que
servirá para cambiar la forma de la estructura cartilaginosa de la oreja. Posteriormente
se llevará a cabo una recolocación de las orejas despegadas en una posición que
no sea muy destacada. También ayuda a mejorar su proporción.
Uno de los puntos más destacados de esta intervención es que
no deja una cicatriz que pueda apreciarse a simple vista. Por lo que nadie
notará que te has realizado una otoplastia. Para poder superar el dolor tendrás
que tomar analgésicos las primeras 48 horas. Después, habrá que llevar una banda
elástica durante el postoperatorio en la zona intervenida para evitar cualquier
tipo de roce que pudiera resultar molesto. Esta banda deberá usarse durante los
3 o 4 días posteriores, manteniéndose durante una semana después solo para
dormir. Así conseguiremos que las orejas se adapten a la nueva posición.
Confía en los mejores profesionales para una otoplastia en
Sevilla. Ellos te ayudarán a mejorar la armonía de tu rostro con técnicas
especializadas.
